Cuando un perro llega a su nuevo hogar, su sistema digestivo está bajo estrés. Un cambio brusco de alimentación puede causar diarrea, vómito o inapetencia. Aquí te explicamos cómo manejar la transición correctamente.
Los primeros 3 días: mantén lo que comía antes
Si sabes qué alimento le daban en el refugio o con su dueño anterior, consíguelo y síguelo dando durante al menos 3-5 días. Aunque quieras darle algo "mejor", espera. El estrés del cambio de hogar ya es suficiente para su organismo.
La transición gradual (7-10 días)
Si necesitas cambiar de alimento, hazlo de forma progresiva mezclando el alimento viejo con el nuevo:
- 1Días 1-2: 75% alimento anterior + 25% nuevo
- 2Días 3-4: 50% + 50%
- 3Días 5-6: 25% anterior + 75% nuevo
- 4Día 7 en adelante: 100% alimento nuevo
¿Cuánto darle?
Sigue las indicaciones del empaque según el peso de tu perro. En los primeros días puede comer menos de lo normal — eso es completamente normal por el estrés. Si no come nada en 48 horas o tiene diarrea persistente, consulta a tu veterinario.
Qué evitar en las primeras semanas
- ✕Comida de la mesa — especialmente cebolla, ajo, uvas, chocolate y aguacate
- ✕Cambios bruscos de alimento sin transición gradual
- ✕Premios en exceso — pueden alterar el estómago sensible
- ✕Leche — la mayoría de los perros son intolerantes a la lactosa
Agua fresca siempre disponible
Asegúrate de que tu perro tenga acceso a agua limpia en todo momento. Cambia el agua al menos dos veces al día y lava el bebedero regularmente. La hidratación es especialmente importante en los primeros días cuando el estrés puede reducir su apetito.
💡 Consejo
Si tu perro recién adoptado viene del refugio, pregunta qué marca de alimento usaban. Muchos refugios tienen bolsas extra para darte y facilitar la transición.
