Salud

Primera visita al veterinario: qué esperar y qué preguntar

← Volver al blog

La primera consulta marca el punto de partida de la salud de tu perro. Aquí tienes qué va a revisar el veterinario, qué vacunas corresponden según la normativa mexicana y qué conviene preguntar antes de salir del consultorio.

¿Cuándo llevarlo?

Si acabas de adoptar, agenda la consulta dentro de la primera semana, aunque el perro se vea sano. Esa visita sirve para dos cosas: detectar lo que no se ve a simple vista y establecer desde qué punto parte su historial.

Lleva cualquier papel que te haya dado el refugio: cartilla de vacunación, fecha de desparasitación, resultados de pruebas. Si no tienes nada, dilo con claridad. Es información útil, no un problema.

¿Qué va a revisar?

Una primera consulta completa suele incluir una exploración física general de la cabeza a la cola. Esto es lo habitual:

  • Peso y condición corporal, para saber si está por debajo o por encima de lo que le corresponde
  • Temperatura, frecuencia cardiaca y respiratoria
  • Ojos, oídos, nariz y boca
  • Piel y pelo, buscando pulgas, garrapatas, heridas o zonas sin pelo
  • Palpación del abdomen y de los ganglios
  • Corazón y pulmones con estetoscopio
  • Revisión de genitales y estado reproductivo

Según lo que encuentre, puede pedirte un análisis de heces para parásitos intestinales o estudios de sangre. En perros rescatados de la calle es común que se propongan pruebas adicionales.

Las vacunas: qué dice la norma en México

La vacuna antirrábica se rige por la NOM-011-SSA2-2011, la norma oficial mexicana para la prevención y control de la rabia. Su esquema es concreto:

  1. 1Primera dosis a partir del primer mes de vida
  2. 2Revacunación al cumplir los tres meses de edad
  3. 3Después, cada año y de por vida, contado desde la última aplicación

La antirrábica es gratuita

La norma establece que la vacunación es gratuita en los puestos de vacunación del sector público. La Secretaría de Salud organiza además jornadas nacionales de vacunación, y al vacunar debe entregarse una constancia. Guárdala: es el comprobante del esquema de tu perro.

Un matiz que conviene conocer: la norma es de observancia obligatoria para los establecimientos y profesionales de salud, y hacia los propietarios está redactada como recomendación, no como obligación. Dicho esto, la rabia es mortal y transmisible a personas, así que la vacuna no es un trámite opcional en la práctica.

Las otras vacunas

Más allá de la rabia, las guías de vacunación canina de la AAHA dividen las vacunas en dos grupos. Las esenciales se recomiendan para todos los perros, sin importar su estilo de vida: moquillo canino, adenovirus tipo 2, parvovirus y rabia. Las no esenciales dependen del riesgo de cada perro según dónde vive y qué hace: leptospirosis, bordetella, enfermedad de Lyme e influenza canina, entre otras.

En cachorros, la serie inicial empieza entre las 6 y 8 semanas y se repite cada 2 a 4 semanas hasta pasadas las 16 semanas de edad. En zonas de riesgo alto puede extenderse hasta las 18 o 20 semanas. Después de completar la serie, corresponde un refuerzo dentro del primer año y luego cada tres años.

¿Por qué tantas dosis?

No es que la vacuna falle. Los cachorros reciben anticuerpos de su madre que los protegen al principio, pero que también bloquean la vacuna. Esos anticuerpos van desapareciendo a ritmo distinto en cada animal, y no hay forma sencilla de saber cuándo. Por eso se repite la dosis: para cubrir el momento, imposible de predecir, en que el cachorro queda desprotegido.

¿Qué preguntar antes de salir?

Llévalas anotadas. En la consulta se olvidan, y volver por teléfono siempre es más incómodo.

  • ¿Qué vacunas le tocan ahora y cuándo es la siguiente cita?
  • ¿Qué desparasitación necesita, interna y externa, y cada cuánto se repite?
  • ¿Cuánto debería pesar y cuánto alimento le doy al día?
  • ¿Cuándo conviene esterilizarlo?
  • ¿Recomienda ponerle microchip?
  • ¿Qué señales deberían hacerme volver antes de la próxima cita?
  • ¿Cómo los contacto en una urgencia fuera de horario?

Sobre la esterilización

La norma mexicana contempla promover la esterilización de animales de compañía a partir de los dos meses de edad, como medida de control poblacional. El momento concreto para tu perro depende de su talla, edad y estado de salud, y es una conversación que conviene tener en esta primera visita aunque la cirugía se haga después.

¿Cómo hacer la visita menos estresante?

  • Lleva premios de los que de verdad le gustan y dáselos durante la revisión, no sólo al final
  • Si es posible, no lo lleves con el estómago lleno: los premios funcionan mejor con algo de hambre
  • Usa correa corta y arnés; en perros pequeños, una transportadora da más seguridad que los brazos
  • No lo regañes si tiembla o se resiste. El miedo no se corrige con reprimendas y empeora la siguiente visita
  • Pide una consulta tranquila a primera hora si tu perro se altera con otros animales en la sala